McFly, ¿Hay alguien en casa?
A pesar de que llevo un tiempo escribiendo más bien poco, aquellos que me habíais leído con anterioridad sabréis que el marketing y la publicidad me gustan bastante. Especialmente me gusta ver como la publicidad actúa de espejo de nuestra sociedad, de nuestros tiempos, presentes y pasados. Sin embargo, últimamente hay alguna campaña que me está decepcionando, supongo qué porque no son reflejos reales de nuestros tiempos, sino que son meros espejismos o fotografías surrealistas de los tiempos presentes. Desde mi punto de vista hay algunas campañas o anuncios que están mal enfocados, ya que no entienden la magnitud del drama social y político que estamos viviendo hoy en día. De lo contrario, los enfoques serían muy diferentes. Voy a comentar tres anuncios que lejos de animar a la gente, me parecen de mal gusto y de poca sensibilidad social.
Empecemos por el anuncios de Aquarius. Sí, el de los políticos honestos. Cierto, hay políticos honestos. Hasta aquí estoy de acuerdo con Aquarius y también entiendo que Aquarius les de visibilidad en el anuncio. Lo que es realmente triste es… ¿Hace falta un anuncio de publicidad para convencer a la gente que hay políticos honestos? De hecho, lo que es triste es que se los llame políticos “Extraordinarios” ya que está claro que los políticos “Ordinarios” son aquellos que se suben los sueldos todo lo que pueden. Vivo en un pueblo de 10.000 habitantes en la que los políticos nos cuestan cada mes entre 25.000€ y 30.000€ y la gestión pública es más que cuestionable. Cuando hablo con otros de otros pueblos, resulta que lo que sucede en el mío no es un caso aislado, resulta que el caso aislado es el que cuenta que en su pueblo el alcalde cobra de forma razonable o renuncia a su coche oficial (que me parece un escándalo que un alcalde de pueblo tenga coche oficial). Sinceramente, con el panorama que tengo al lado de casa creo que Aquarius me levantaría más simpatías si animara a los políticos a hacer que las personas crean en ellos y no en tener que animar a las personas en creer en los pocos políticos “Extraordinarios” de este país, que los hay, pero no abundan.

La segunda campaña que me pone un poco de los nervios es la de “Benditos Bares”. No es que me ponga nerviosa porque no crea en que hay que fomentar el consumo y hacer que las personas vayan a los bares a gastar. Incluso pienso que el peor síntoma de que la crisis ya es muy profunda en este país es empezar a ver como cierran los bares, uno detrás de otro. Pero… Señores de Coca-Cola… ¿realmente creen que en un país como España, si la gente no va al bar, es porque no quiere? ¿Qué la gente que bebe una cerveza, o una coca-cola, en vez de las dos que solía pedir a diario… es porque no quiere? Señores de Coca-Cola… estamos viviendo el sexto año de una crisis que parece no haber tocado fondo… pero seguro que la gente no va más a los bares porque no quieren.
Finalmente me centraré en un fragmento muy corto del anuncio de CampoFrío, “Larga Vida”. En este anuncio se anima a las personas a comer CampoFrío para poder gozar de una belleza activa, algo que me parece maravilloso. Lo que me parece un insulto tremendo es el segundo 1:23:

En este fragmento, me parece entender algo así como que “Si comes CampoFrío ningún banquero te va a estafar” …
A ver…
¿Cuál es la intención del anuncio? Lo siento si me cuesta entender a qué público va dirigido… o qué es lo que se pretende…
¿Tal vez quieren despertar simpatías entre las más de 600.000 personas que han perdido sus ahorros?
Sí, 600.000 personas que han perdido sus ahorros y que según CampoFrío, con una vejez activa, sobretodo con CampoFrío , no les hubiera pasado. Claro, porque no había nadie motivando a los comerciales de banca para que vendieran a todo ser viviente un producto de riesgo.
Tal vez, algunos pensarán que soy un poco susceptible y que estos anuncios sólo pretenden levantar los ánimos de la sociedad. Bien por los que podéis ver estos anuncios de esta forma. A mi me parecen de una falta de sensibilidad espectacular y si me encontrara a los responsables de estas campañas de publicidad les preguntaría al más puro estilo Regreso al Futuro…
“¿Hola? McFly *Toc Toc* ¿Hay alguien en casa?”
Muy buen artículo, pero yo también pondría en el saco el anuncio de Ariel. EL chico del anuncio molesta el padre mirandole los reflejos de la rodilla, simulando que el crío le gusta mucho la medicina, pero el padre en un arrebato de lucidez, ya arto de él, le dice: Oye hijo, no te gustaría más ser futbolista?… Einnnnn!!!!! Así va el país, mientras la roja gane, se nos pueden mear encima y nos dicen que llueve…
Toc, toc, hay alguien en casa (en la cabeza de algunos publicistas, jejej)???
Un saludo!